Salta, la linda (o “la muy hermosa” según la correcta traducción del vocablo aymará “sagta”) es una ciudad en donde se conjugan el encanto natural y el patrimonio histórico del Norte Argentino.
Este destino es uno de los elegidos por los turistas a la hora de planificar sus vacaciones, debido a que promete a quienes la visitan una gran cantidad de atractivos: la majestuosidad de los cerros, la hospitalidad de los habitantes y una fusión entre lo nativo y lo colonial que hacen que la estadía siempre parezca corta para terminar de conocerlo todo.
¿Qué Conocer?
Para descubrir los encantos de la ciudad se puede empezar por un city tour peatonal de la plaza 9 de julio y sus alrededores visitando sitios como: el Cabildo (el mejor conservado de la Argentina), la Catedral Basílica de Salta, la Iglesia de la Merced, la Iglesia y Convento de San Francisco (que alberga en su interior valiosas obras artísticas, un pequeño museo y la biblioteca con obras únicas), el Convento San Bernardo (un actual monasterio) y una gran cantidad de casonas y museos conservados de la época colonial.
Además del tour, nadie puede privarse de contemplar una vista panorámica de la ciudad desde el Cerro San Bernardo, al que se accede a pie, en auto, o mediante un teleférico desde la base del cerro.
Al momento de comprar recuerdos y souvenirs, el mercado artesanal es el lugar adecuado para encontrar las maravillas de los artesanos que provienen de diferentes regiones de la Provincia para exponer y vender sus trabajos.
Durante la noche las posibilidades son múltiples y atractivas cubriendo las expectativas de los diferentes tipos de turistas que visitan la ciudad: gastronomía local, pubs, peñas, discotecas, casino, folclore, cumbia, pop, rock, una variedad que permite hacer todas las noches algo distinto.
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