Este precioso hotel cuya decoración refleja la elegancia del Buenos Aires de los años 30 es un fastuoso tributo al crecimiento y la prosperidad
que en su día vivió Argentina.
La madera, la piel y el mármol son elementos decorativos predominantes en el lujoso interior del hotel, comenzando
por el elegante vestíbulo y continuando por todo el hotel, donde los colores y decoraciones refinadas se combinan con muebles de época, proporcionando
una sensación de sosiego que contrasta con el ajetreo y el movimiento de la ciudad. |